La Comisión Europea ha votado este jueves a favor del cargador universal: el USB-C. Y amenaza con imponer una medida legislativa para julio de 2020, es decir, sólo unos meses antes del lanzamiento de la nueva generación de iPhones.
La Comisión Europea ha votado a favor de la regulación del cargador universal: el USB-C. Con 582 votos a favor, 40 en contra y 37 abstenciones, los parlamentarios han llegado al acuerdo de establecer las medidas necesarias para imponer una medida legislativa antes de julio de 2020.
Y, aunque en su declaración no se dirija abiertamente a Apple, parece responder a todas las argumentaciones que la empresadio en su última nota de prensa en defensa del cable Lightning.
Según Apple, la regulación del cargador universal:
“sofoca la innovación en lugar de alentarla, y dañaría a los consumidores” y supondría un coste de 1.500 millones de euros a la economía mundial, “significativamente mayor a cualquier beneficio medioambiental (13 millones de euros)”.
Sin embargo, la UE ha dejado claro que “sin obstaculizar la innovación” busca también con esta regulación asegurar la compatibilidad de los distintos cargadores inalámbricos”; estudiar iniciativas para el reciclaje de los cables; y proteger a los consumidores de la industria que le obligue a comprar un cargador (o cualquier accesorio diferente) por cada dispositivo nuevo.
