Hasta ahora las neveras de picnic con las que se trasportaban los órganos durante un trasplante han sido uno de los pocos elementos del mundo médico que se mantenía inalterable.
La compañía barcelonesa Transplant Biomedicals ha desarrollado un dispositivo que permite mejorar la preservación de los órganos durante los trasplantes, duplica su supervivencia tras la operación y reduce cuatro veces los daños que sufren durante este proceso. Sustituirán las habituales neveras y las primeras pruebas las están realizando en trasplantes de riñón e hígado.
Por ahora el dispositivo se ha bautizado con el nombre provisional de TB-1 aunque la empresa le está buscando un nombre más comercial. La máquina utiliza la tecnología de estimulación activa para que el órgano se mantenga en la mejor calidad posible en el impás entre el cuerpo del donante y el del receptor.
